journal

Santa Mariña de Guitiriz

Unha ladeira da Terra Chá. Un goteo de persoas chegando, buscando unha sombra, despregando sillas, toallas, sentando nas rochas. Charlas, risas, picnic. Pasa como unha hora e alguén di "xa se ve!", "sí, sí, un poquito por abajo!". Segue goteando xente e a luz perdendo intensidade. "Menos mal que traje una linterna, jajaja", "non sei onde carallo metín a chave do coche, como me estabades falando todos á vez cando pechei...", "mira mira, xa lle comeu un bo cacho!", etc. Ata que a luz baixa claramente, e o rumor tamén baixa. Todo o mundo sentado na ladeira coas gafas postas e atendendo. Queda un fío de Sol. Ao mesmo ritmo que desaparece a luz, desaparecen as palabras. Logo, no equilibrio da totalidade, unha mestura de silencio e onomatopeas, gritos, aplausos. (...)

A foto desde o outro lado: millóns de humanos xuntos emocionados quitando as gafas rectangulares e mirando.

13/8/26

Duane, Gramercy, junio de 2026


21 de junio de 2026

La casa de un vecino de Duane Michals. A unos pasos, el parque del barrio, rodeado por una verja y cerrado; de vez en cuando alguien se acerca a la puerta y la tantea para ver si se puede abrir. Un parque con árboles, pájaros, bancos, una estatua de bronce de un señor que mira al suelo llevándose la mano al pecho como para agarrarse el corazón, pero la puerta no se abre. Cuando la gente entiende que no puede entrar, se va o se sienta en el murito de la verja. Dentro, el parque está casi vacío, sólo hay unos pocos vecinos de Duane Michals sentados a la sombra, charlando. A los vecinos les corresponde un trozo de parque y sí pueden entrar, tienen llave. Quizá también él venía a pasar algún rato aquí. Tal vez, si hubiera venido dos o tres semanas antes, aún podría haberme cruzado con él. Aunque es mediodía, hay dos farolas de gas encendidas junto al parque.

¿Cuál sería su casa, la ventana de su estudio? ¿Habrá llegado a ver estas hortensias florecidas? Ya nadie gritará ¡hey, Duane! al verlo desde la otra acera, etc.

26/7/26